Regla rápida: unos 10 vatios RMS por persona si va a haber baile, y la mitad si solo hay voz hablada. Doscientos invitados bailando piden entre 1.500 y 3.000 W RMS repartidos en varios puntos. Al aire libre hay que sumar entre un 30 % y un 50 %. Debajo está la tabla por aforo y lo que cambia según el espacio.
Es la pregunta que más nos llega antes de una boda o de una fiesta de pueblo, y casi siempre viene con la cifra de un anuncio detrás. Estas son las que usamos nosotros a diario en el servicio de sonido para eventos, para que no te quedes corto ni pagues potencia que no vas a usar.
Vatios RMS y vatios de pico: no te dejes engañar por las cifras
Antes de comparar equipos, aclara qué vatios te están dando. La potencia RMS es la continua real que puede entregar un altavoz. La de pico, o la publicitaria PMPO, puede multiplicarla por dos, por cuatro o por lo que quiera el fabricante. Compara siempre en RMS. Y ten en cuenta que el volumen percibido no depende solo de los vatios: la sensibilidad del altavoz y el nivel de presión sonora, medido en decibelios, influyen igual o más. Dos altavoces de 500 W RMS pueden sonar muy distinto según su rendimiento.
Potencia orientativa de sonido según el aforo
- Hasta 50 personas (sala pequeña, presentación, cóctel): 300–600 W RMS con dos altavoces autoamplificados suele sobrar.
- 50–100 personas (boda en finca, aula grande): 600–1.200 W RMS, con un subgrave si hay baile.
- 100–300 personas (carpa, salón de bodas, fiesta privada): 1.500–3.000 W RMS repartidos en varios puntos.
- 300–700 personas (plaza pequeña, nave, pabellón): 3.000–8.000 W RMS con subgraves y, a menudo, torres de retardo.
- 700–2.000 personas (verbena grande, concierto mediano): 8.000–20.000 W RMS; aquí ya hablamos de sistemas configurados por técnico.
- Más de 2.000 personas: line array dimensionado con software de predicción acústica, no con reglas de tres.
Estas cifras están pensadas para música a nivel de fiesta. Si el evento es solo voz hablada (una ceremonia, un mitin, una presentación) puedes dividirlas aproximadamente entre dos: lo que importa es la inteligibilidad, no la pegada. Para el caso concreto de una ceremonia, lo detallamos en la guía de sonido para una ceremonia de boda al aire libre.
Por qué el mismo aforo pide más potencia al aire libre
En interior, paredes y techo devuelven parte de la energía, así que con menos potencia llegas más lejos. El precio es pelearte con la reverberación. En exterior no hay reflexiones: el sonido se disipa, y encima suele haber ruido ambiente y ordenanzas municipales que cumplir. Como norma, un evento al aire libre necesita entre un 30 % y un 50 % más de potencia que el mismo evento en sala. Y en espacios muy largos, más vatios no son la solución: lo son las torres de retardo, como explicamos en cómo sonorizar una plaza para conciertos.
¿Voz, música ambiente o baile? El contenido decide los vatios
- Conferencias y discursos: prioridad absoluta a la claridad de la voz. Potencia moderada y buena cobertura.
- Música ambiente en un cóctel o una cena: niveles bajos, pero repartidos en varios puntos para que nadie tenga un altavoz gritándole al lado.
- Sesión de baile o discomóvil: aquí los subgraves son innegociables, y entre el 40 % y el 50 % de la potencia debería ir a la banda baja.
- Música en directo: suma la potencia del público y la de los monitores del escenario. Una banda exige bastante más sistema que un DJ para el mismo aforo.
“Mejor 4.000 vatios bien repartidos y ecualizados que 8.000 concentrados en una esquina. La cobertura uniforme siempre gana al volumen a lo bruto.”
Qué se nota cuando te has quedado corto
No se nota en el volumen, se nota en la calidad. El sistema entra en el limitador, la voz pierde cuerpo y el bombo deja de tener pegada aunque el vúmetro esté arriba del todo. Y en las últimas filas la gente empieza a hablar más alto, que es la señal más fiable de todas: si el público tiene que gritarse para entenderse, el sonido no está llegando.
Errores comunes al calcular la potencia de sonido
- Comparar vatios de pico de un equipo con vatios RMS de otro.
- Poner un único punto de sonido muy potente: los de delante sufren y los del fondo no oyen.
- Olvidar el subgrave en eventos con baile y compensarlo subiendo el volumen general.
- No dejar margen. Un sistema trabajando al 100 % distorsiona y se protege; lo sano es trabajar al 60–70 %.
- Ignorar la corriente eléctrica disponible: los vatios también salen del cuadro, y en exteriores eso es lo que más veces nos ha obligado a replantear un montaje.
¿Y cuánto cuesta el equipo de sonido adecuado?
Depende del sistema y de si necesitas técnico durante el evento, así que desconfía de las tarifas cerradas de quien no ha visto el espacio. Lo que sí se puede decir es que dimensionar bien evita pagar de más. Con el aforo, el tipo de evento y una foto o un plano del lugar te proponemos el sistema justo. Cuéntanos tu caso y pide presupuesto sin compromiso: trabajamos en toda España con equipo técnico propio, en celebraciones privadas y en eventos corporativos.

